Seleccionar página

Mariquita Pérez

Conocer a Mariquita Pérez es hablar de un fenómeno social y de Glamour, en una situación muy difícil y triste, en una España que estaba en guerra, cuando se fraguó el proyecto en 1938 y, que sale al mercado recién acabada prácticamente la Guerra Civil Española en noviembre de 1940.

Su creadora Doña Leonor Coello, hija del Conde de Coello de Portugal, perteneciente a una familia cómoda madrileña, con residencia en San Sebastián. Leonor se caracterizaba por los vestidos que confeccionaba ella misma para su hija, llamada también Leonor de Gongora y la muñeca de origen alemán de su hija, que la obtuvieron en una rifa benéfica para recaudar fondos destinados al frente, nunca imaginó la fama que esta muñeca podría llegar a tener.

Tras sus paseos diarios por la playa de La Concha de San Sebastián con dichos modelos de ambas, suscitó tal interés, incluso la abordaban para ver a Leonor, con ojos azules y a la muñeca, el conjunto que ese día exponían, como si fuera un pase de modelos por el paseo de La Concha. Este éxito obtenido por tales diseños dio pie a crear, como mujer visionaria que era, el proyecto MARIQUITA PEREZ, creando a su hija y a su juguete, musas de su iniciativa.

La idea la tenía, pero la parte económica le faltaba, le comenta a una amiga del colegio de Madrid, Los Sagrados Corazones, Maria del Pilar Luca de Tena de Fajalde, que si quiere ser socia capitalista del proyecto llamado MARIQUITA PEREZ S.A. y se toman destino a un pueblo de Alicante, a Onil, cuna de la industria de la muñeca Española, para hablar con el maestro muñequero Santiago Molina y le ordenan 1000 unidades de esta muñeca que tenía que tener las medidas y el aspecto idénticos en todo al de su hija Leonor.

Antes de este viaje, había que poner nombre a la muñeca, Leonor quería que tuviera un nombre muy español, por lo que no dudo a consultar a su marido Manuel de Góngora, escritor y redactor jefe de la revista Blanco y Negro y a su círculo de amistades intelectuales, en el que contaban con un, un director de teatro, un compositor y musico de zarzuelas, un novelistas y diplomado, un filósofo y académico y a un periodista. Llegan al acuerdo de llamarla María, pero deciden en su diminutivo, MARIQUITA y el apellido PEREZ por ser uno de los más comunes en España.

La composición de la originaria MARIQUITA PEREZ en 1939 era de cartón piedra, tanto la cabeza como el cuerpo era una mezcla de escayola, polvos de talco y pegamento, que una vez seco se le moldeaba con una lija. Su pelo era natural, ojos de cristal fijo con cejas y pestañas pintadas a trazo y boca cerrada. Su precio de salida al mercado a mediados de noviembre fue de 85 pesetas, siento el sueldo medio de un trabajador de unas 150 pesetas. Se fabricó durante más de 36 años a lo largo del 1939 hasta 1976, se modificó su estética varias veces, para ser el último modelo de plástico.

En el Museo del juguete de Lerma tenemos, las que todavía hacia Santiago Molina en Onil, con una característica que tiene los ojos durmientes, la boca abierta y muestra los dos dientes incisivos, su precio por entonces era de 110 pesetas.

Es a día de hoy y MARIQUITA PEREZ es objeto de estudios de marketing debido al ingenio y creatividad de Leonor Coello, en unos tiempos como ya hemos diño muy difíciles.